Desde aquí descubro el arte de mis vecinos, de la gente de este pueblo, a través de pequeños rincones llenos de encanto que me voy encontrando en los alojamientos de conilhospeda.
La hospitalidad que antaño mostraban nuestras abuelas con un vaso de vino y un plato de aceitunas a la mesa, hoy se huele, se siente y se ve en el amor por los detalles, en la intención de gustar, de hacer que el huésped viva sus vacaciones de otra manera, de una forma especial.
He descubierto que hay hostales en Conil que tienen encanto y nos quieren hacer sentir princesas, protagonistas de un cuento en el que la absoluta comodidad es la moraleja, otros hostales quieren hacernos partícipe del arte ancestral de la pesca, con las torres y los faros de nuestra costa como protagonistas, con ese romanticismo, esa nostalgia, esa melancolía que estas elegantes construcciones nos evocan y desde siempre nos han transmitido. Hay hostales que nos hacen revivir épocas pasadas, centenarios escenarios que, totalmente renovados, nos cuentan como era entonces y como puede seguir siendo.
Hostales que tienen contratos directos e indefinidos con el mar, que siempre esta ahí, al otro lado, susurrando y meciéndose cuando abres una ventana. Hay hostales que miran de reojo a la Torre de Guzman y se codean con ella, atrapando su esencia para mostrarla en rincones confortables, acogedores, alrededor de una chimenea, de geranios y libros de lectura.
Hay hostales aquí que una vez atraparon la frescura esa andaluza, el duende y el encanto de un estilo tan nuestro, que te hacen viajar a nuestras raíces. Hay lugares sencillos, que pueden presumir de una limpieza envidiable, también heredada, de la costumbre de paredes blancas de cal con puestas de largo por primavera. Hay lugares en los que en el trato, el cuidado y el confort se pone todo el cariño. Hay hostales, y muchos, con vistas espectaculares, con terrazas de película, y con personal de diez.
Hay hostales que le cosen al mar y hostales que atrapan su sonrisa, hay hoteles que saben por propia experiencia, y eso nos inspira confianza, hay lugares que se asoman a acantilados y suspiran, hay un alojamiento para tí, y para ti también y para tí, seas como seas, quieren ofrecerte lo que estás buscando. Hay hoteles, hostales, casas y apartamentos para vivir el verano, para refrescarte, para no salir de allí, para enamorarte, para cenar de lujo, para desayunar de muerte, para relajarte, para no andar mucho, para ver el mar de cerca, para no coger el coche nunca, para sentirte como en casa, para alucinar, para dormir 12 horas, para no oir nada, para comer en el suelo, para subir y bajar por el centro, para ir de compras, para el descanso, para el bullicio, aquí hay rincones que te harán soñar, que te harán sentirte cerca de la naturaleza, vivir Conil como te mereces, son esos lugares que siempre te invitar a volver.
No te puedes perder el tuyo, te está esperando, entra en conilhospeda.com y descúbrelo.